miércoles, 27 de septiembre de 2017

ALTeHA V. "La forma sigue a la vida. Cartografías del ser humano para la innovación en el proyecto"


A continuación dejamos un pequeño extracto del artículo completo que tuvimos la oportunidad de presentar en Buenos Aires dentro del Marco del V Congreso Iberoamericano de Teoría del Habitar:

Durante más de dos años, Roberto estuvo diseñando los espacios para satisfacer su necesidad de ocupar un entorno privado, en una porción de tierra con unas características específicas. Hizo uso de algunas herramientas informáticas gratuitas y se inspiró en las imágenes y los planos ofrecidos por las revistas de vanguardia y diversas publicaciones. Al facilitarnos el material gráfico que había desarrollado con cuidadosa dedicación durante aquellos años, descubrimos a un ser encapsulado bajo capas y capas de razonamientos e imágenes de la moda doméstica difundidas por los medios de comunicación masiva. Para poder darnos cuenta de sus condicionamientos, fue crucial el estudio de sus invariantes vitales a través del Sistema de Diseño Humano -SDH- . Gracias al análisis y la transmisión de su gráfico individual, la rigidez de sus planteamientos iniciales, basados en los parámetros estandarizados que alimentan las inercias del statu quo, fueron dando paso a requerimientos más auténticos que nacían de la verificación empírica de su verdadera naturaleza como individuo diferenciado: el Ser Humano empezaba a sentirse comprendido y aceptado desde su unicidad. Roberto se sentía plenamente reconocido. Las resonancias que la lectura de su Cuerpo Gráfico provocó en él, tuvieron consecuencias palpables: compartimos instantes de emocionalidad profunda. Estimulados por las premisas esenciales, comenzamos a articular la singularidad del emplazamiento con los demás factores de contorno: condicionantes climáticos, urbanísticos, económicos... Integró la esencia de las primeras propuestas y se vio a sí mismo habitando y creciendo en los espacios que habíamos representado en aquellos primeros planos: la especificidad de un diseño que emerge desde la verdadera naturaleza de un ser humano, revela formas de habitar que resuenan con la singularidad del individuo desde la que se está proyectando.

ALTeHA V. Congreso Internacional Iberoamericano de Teoría del Habitar. UNLaM Buenos Aires








jueves, 31 de agosto de 2017

2ª Parte. Dibujo, memoria y revelación. Aproximación al Centro de Artesanía de Lorca. Juan Antonio Molina




Centro de Artesanía de Lorca (1986/1988)
Juan Antonio Molina. Dibujo del autor


-ahora que nadie nos ve, me atrevo a compartir este texto contigo porque más vale comenzar que detenerse ante el abismo y no dar el paso... sigamos respirando-

Para mi, que no conozco el hecho físico que este dibujo trataba de anunciar y al que sirvió, parece ser, como herramienta de apropiación de las ideas del autor; para mi, que guardo vagos recuerdos de la visualización de fotografías o imágenes en una pantalla de ordenador y algunos comentarios dispersos, tanto del autor como de un estudioso de su obra con quién tengo el gusto de intercambiar estas reflexiones; este dibujo, más allá de lo que has compartido con tus reflexiones, es una invitación que el autor se hace a sí mismo a ver una escena del habitar humano en el espacio imaginado, para apropiarse de las proporciones, de las relaciones visuales, del posible escenario donde quizás se despliegue la vida y disponer así de esta constatación para aprobar la validez de sus ideas y seguir trabajando en su concreción. 
Para mi, que no sé si el dibujo se refiere a un espacio que está cubierto en su totalidad, algo que mi memoria difusa registró de alguna imagen digital, o es quizás un espacio al aire libre, que es lo que me sugieren los árboles; para mi que me enfrento a un palazo de alguien que sabe lo que esas lineas representaron y reflexiona sobre los hallazgos que hoy nos pueden ofrecer; este dibujo, este palazo, se convierten en una invitación a participar del juego de la escritura. Y más que fabricar un callejón oscuro y dejarme tragar por él con las palabras, me dispongo a tender un puente, o una rampa quizás, que me eleve a un lugar más luminoso para poder ofrecer un punto de vista del dibujo de un arquitecto. 
El arquitecto utiliza el dibujo como herramienta de aproximación a lo tangible potencial. Toma el pulso a las dimensiones de lo humano en relación a lo que podría llegar a ser el espacio construido a través del dibujo y se da cuenta de lo que cobra sentido en el contexto tensional que acota el campo de su creatividad. El dibujo es la transcripción de su propio mundo que lo hace palpable y lo amplifica. 
Es cierto que es materia congelada que registra un estado del habitar imaginado; es cierto que revela modos muy particulares de relacionarse con la vida alrededor del autor, en aquel instante de su biografía y, por supuesto, es cierto que en ocasiones nos muestra los diversos desencuentros, porque no creo que se trate de contradicciones, que el germen del proyecto contenido en el dibujo o el objeto construido ha tenido y tendrá en la extensión de su vida. Muchas veces podemos mencionar también encuentros asombrosos, cuando el habitante descubre algo que transforma la percepción del hecho construido, y por lo tanto su manera de ofrecerse a la experiencia del habitar humano. Se trata de esos casos raros donde el arquitecto es superado por su propia obra, o quizás pueda darse el caso que, a través de la obra le son reveladas situaciones que para sí mismo aún no eran conscientes.

Si hay algo ahí que destaca para mi por su carácter arquitectónico es la rampa, su ingravidez, como un elemento que se tiende desde arriba y que lleva al visitante, sin perder la continuidad y su relación con los objetos, a un nivel más alto, a otro estrato del edificio quizás. La sección que se muestra delata al arquitecto...

(Extrato de las memorias y reflexiones vertidas en torno a una serie de obras singulares y de proyectos en desarrollojueves, 12 de marzo de 2015)

Dibujo, tiempo y materia_ Aproximaciones a los croquis del Centro de Artesanía de Lorca. Juan Antonio Molina




Centro de Artesanía de Lorca (1986/1988)
Juan Antonio Molina. Dibujo del autor

Ya en los dibujos de un autor, uno puede ver su manera de entender la vida, su manera de caminar. He escogido este dibujo del Centro de Artesanía de Lorca, porque creo que refleja en síntesis, algunos aspectos del trabajo de Juan Antonio Molina, e invita a una reflexión sobre el inicio de la creación o el desarrollo de cualquier proceso creativo. Me voy a detener en tres puntos: de una lado el dibujo entendido como una materia congelada que una vez resuelta en el proyecto y en la construcción, encuentra un estado nuevo de “deshielo” que se funde con la vida y los contextos que quedan a su alcance. De otro, el dibujo como un acontecimiento autobiográfico que señala directamente al autor, su procedencia, su lenguaje y los contenidos del habitar más estrechamente unidos a la vida del creador. Y por último, el dibujo entendido como un “delator”, una “huella impresa” que expresa el estado de un tiempo, en donde la duración se ha retenido para siempre, en el formato del papel y la textura del dibujo y el sombreado.

La idea de la materia congelada es en Molina un factor esquivo e inestable. Si observamos la imagen del centro de artesanía, aparece una rampa que no sólo indica un movimiento sino que viene expresada desde el propio dinamismo de sus líneas y grafismos. El primer origen del dibujo ya está determinando la condición secuencial y extensiva del espacio; su movimiento fugaz. De ahí que la categoría “estática” y estable se diluya o desdibuje; anuncie ya un primer contacto con la realidad. Aquella realidad supone una fusión ya avisada desde el dibujo, lo que nos lleva directamente al segundo punto que quería señalar: el margen tan estrechamente unido a la construcción de una biografía, a una manera de caminar. El autor forma parte intrínseca de aquél caminar que se despliega en una rampa o promende y que se funde con la naturaleza de los personajes y el paisaje artificial. El autor anda el dibujo, imprime un sello que no sólo es artístico o puramente gráfico. Su manera de vivir y estar en el mundo está ahí: un caminar “festivo” que continuamente alude a una celebración del espacio y el lugar urbano. La fiesta de la vida, la fiesta del zoco, la fiesta del descubrimiento de lo arquitectónico y la ciudad. Podría haberse parado con paciencia, pero el dibujo ahí se agita porque está aludiendo directamente a aquella celebración que la buena arquitectura siempre brinda. Incluida la del “terror” o el “llanto” como diría Moneo con alguna obra de Rossi como el “Colegio de los amigos”. Sin embargo en esta última idea –que nos lleva a mi última reflexión- existe una bella contradicción: aquél dinamismo, aquella velocidad de líneas y lentitudes, de caminares en los personajes, choca de lleno, con una ilusión de estado estable de las cosas del mundo. El Centro de Artesanía ha sufrido transformaciones que lo han llevado a perder las fuentes y energías que sí quedan depositadas en el dibujo. La única manera de recrearlas nos lleva obligatoriamente a rememorar, mediante el dibujo, su estado original. Y ahí está la contradicción. Inevitablemente buscamos en aquella “libertad dibujada” un depósito del estar que nos señale el camino que se eligió un día, y que paraliza la duración que la realidad en sus transformaciones contemporáneas ya ha extinguido.

(Extrato de las memorias y reflexiones vertidas en torno a una serie de obras singulares y de proyectos en desarrollolunes, 9 de marzo de 2015)

lunes, 31 de julio de 2017

II


La miel finge amargura,

palabrea en mi boca.

Su turquesa vivaz

extingue mi voz,

labra dentro de mi,

el laberinto.

Perdido por amor

Perdido por contrato

Perdido por búsqueda.

A sabiendas de perderme

aunque sea para no redimirme

en la miseria herida del pasado

la guerra ha cubierto todo de cuerpos

vasijas, cartas, citas, cenas

resumida síntesis de un episodio

no prolongado y violento.

A más tardar el ataúd

vive ya sin tacto

por unas manos sesgadas

de tanto rascar la herida

aquél dolor sin embargo

trémula mirada,

ya ha cerrado los ojos

y mira con caricia

a la que ya parece ser una bestia muerta

 

La vida



Una sola,

tendrás:

luz diaria o penumbra,

reside en ti dar historia

escribir las mejores páginas

o vivir en el deseo de la fuga

más no podrás seducirte,

ni embellecer

el hecho mismo de su belleza

Puede que seas terco,

sities la ciudad con tu guerra

Puede que vivas en el límite del amor

aplaudido por tus gestas,

pero en tu lecho de muerte

serás como todos:

una materia en transición dispuesta a morir

La mente entonces apagará su fábrica de esferas

Todas las geometrías fenecerán

Y a partir de ahí

Lo que reuniste junto a ti,

incluida tu fugaz riqueza,

no servirá para nada.

Sabiendo ya la historia

¿A qué servirse de tanta obstinación y soberbia?

¿De verdad merece la pena vivir para ganar?

 

viernes, 30 de junio de 2017

Dónde estás




Plegadas están las alas
a fuerza de querer
un aplauso
vacío
de multitud,
según se espere
aumenta
o disminuye
para vivir al lado
de mi muro.
En la lejanía dicen
que se vive mejor
huérfano de melancolías
defienden
para no arrodillarse
en la noche
y perecer,
pero declina la vida
para ser una lenta entrada
que dilata la agonía
que susurran las bestias.
No hay peor muerte que desdoblarse
y no por partirse en mil pedazos
o guijarros
sino por no pertenecer
a ningún lugar…



Dos sílabas: un mundo




Orfandad
...
Orfandad y despedida
...
Pasillo y alegría

miércoles, 31 de mayo de 2017

XX



En esta claridad,
asible,
móvil,
reposa la esperanza.
Paró,
por el huracán,
se entretuvo con marionetas,
tejidas a mis brazos
y orejas.
Claridad
Oh claridad
Ahora te veo
como nunca antes te había visto
Pertrechada de provisiones,
de la ilusión estelar.
Se acabó mendigar
esperar lo insólito
la aprobación.
Se acabó mirar bajo la falda del pasado:
qué historia más terca.
Ya lo sé,
lo veo,
con tanta claridad,
que después de tanto tiempo,
no me lo creo



XIX



La mueca de la sonrisa
en vano vuela,
sortea el escenario
con su carga de hipocresía.
Ya se sabe,
comprendí su soltura,
prestada calma,
prudencia sonora.
Me embaucó,
como siempre,
con dulzura,
lentitud,
abrazo,
Y ahora debo recomponerme
He sido testigo de un robo,
perpetrado en la conciencia,
dos pistoleros,
con fuego cruzado,
me asaltaron cuando dormía.
De nuevo lo sé,
de la sonrisa uno no puede esperar mucho,
mentirse,
quizá,
apretarse contra el muro,
para ya desvanecido:
caer

domingo, 30 de abril de 2017

X




¿Saliste a buscarme?
Ya sé que no
ni una sílaba compartirías conmigo,
a pesar de haber venido bien vestido como tú.
De aquella tinta en papel no queda nada
Todos están dentro,
En aquél “lugar” llamado sospechosamente alter ego:
Todos menos tú
Me sobra toda esa multitud
Que sólo me arroja a una soledad más dolorosa
¿Habrá alguna poeta que no sepa escribir pero haya sido feliz con las migajas del pan?
¿Habrá, dentro, en las profundidades, alguien que sepa mirarme superando la superficie de mi piel?
Ya sé que no
Repito,
Que no has salido a buscarme
Que estás mucho más inmersa en la caída de tu tirante y tu lencería
Ya sé que no has entornado ni la mirada al verme de refilón
Porque lo que había en tu mirada era el filo de la navaja cortante
Sin embargo,
¿Qué has venido a buscar?
Seguramente has venido a destrozar la pereza ilusa del no iniciado
Aquél que sabe de carteras y bolsa y se ahoga ante la primera de las sonrisas
Puede que busques también al guaperas hormonado,
Solitario pasajero en su bravuconería.
Ahí, definitivamente, no estoy
Quizá nos crucemos
Pero me temo que no será en esta vida




V




El enclave macizo llora
no se soporta un segundo más
tanto duelo
arrebato y enfado
La bestia continua
gime con locura
Desde su cuaderno de notas
da cuenta de cuanto sucede
se desvive por la envidia
por el triunfo del otro.
De aquél cuerpo muerto
brota la tumba de su vida:
lastimada nada más nacer
Han sido años
décadas fingiendo ser feliz
emborrachado del dolor ajeno,
la lotería de navidad
y la familia ideal.
Ya no supera la curva,
tras salirse en tantos acantilados.
Ya no le salva el maquillaje
ni pintado con brocha gorda 
que rebasa sus ojos y hunde sus párpados
Me duele verlo así,
pero es él, 
quien ha rechazado la vida
No yo

martes, 28 de marzo de 2017

Congreso DOCOMOMO. San Sebastián Noviembre 2016. La Solana del Mar: tiempo, memoria y hapticidad






                   (Ignacio Abad Cayuela y Juan Moreno Ortolano)

                   (Ignacio Abad Cayuela y Juan Moreno Ortolano)

                   (Ignacio Abad Cayuela y Juan Moreno Ortolano)

XII




Dime amiga
inquieta estás
residiendo en población alocada.
Te he visto crecer
desde que era niño
aventurarte en la germinación
de los golpes
Pude comprobar tu poco recato
en fiestas y meriendas
en el trabajo y el amor.
Has aparecido cuando querías
batalla de mi mano,
antorcha de fuego
del corazón.
Fuiste la maternidad arrebatada
pedazo de mí y el todo,
hojarasca
Deshilado el corazón,
busca un territorio
para el descanso
a medida de su emoción
tocando,
asiendo,
vertiendo la llama
que provoque el fuego
el primer calor del viaje





martes, 21 de marzo de 2017

Camino hacia la esencia de la arquitectura

  
  Todo está relacionado con nosotros mismos. El entorno nos influye mediante su dimensión, luz, sombra, color, etc. Nuestra condición es completamente dependiente del hecho de vivir en la ciudad o en el campo, de si nos encontramos en una habitación grande o pequeña. 
  Nuestra reacciones ante estas condiciones son, en origen, completamente inconscientes y sólo las registramos en casos especiales, por ejemplo, cuando gozamos de un detalle o sentimos un particular vínculo con el entorno o una acusada sensación de desagrado.
 Este debería ser nuestro punto de partida: trasladar nuestras reacciones inconscientes hacia la consciencia. Cultivando nuestra capacidad para percibir estas diferencias y el efecto que provocan en nosotros, por medio del contacto con el entorno, encontramos nuestro camino hacia la esencia de la arquitectura.

 Jørn Utzon


domingo, 5 de marzo de 2017

Fragmento de La cantidad hechizada


... toda casa tiene su raíz en la forma interna, en la melodía que devuelve la penetración. En el centro de toda casa hay una estructura, un árbol, que convierte lo real en sacramental, lo sacramental en germinativo... Entre el envío de la penetración de la imagen y la melodía de la forma interna proliferante, el artista cuida una semilla... Es decir, devuelve una forma viviente y una posibilidad germinativa.

José Lezama Lima


jueves, 2 de febrero de 2017

AMor_al delirio



                                                                                           AMo



      De nuestros miedos.

 De nuestros miedos 
nacen nuestros corajes 
y en nuestras dudas 
viven nuestras certezas.
 Los sueños anuncian 
otra realidad posible
 y los delirios otra razón. 
En los extravíos
 nos esperan hallazgos,
 porque es preciso perderse
 para volver a encontrarse. 


Eduardo Galeano. El libro de los abrazos

martes, 31 de enero de 2017

XVI




Sustraído
robado de dolor,
regreso al ovario
el que me engendra.
Lo quebrado,
se recompone
a su son,
sinfonía de silencio
la más silenciosa,
jamás escuchada.
Mi pubertad se reúne:
apadrina al maduro,
al viejo cascarrabias.
El niño,
entonces,
momifica el cuerpo anciano,
lo pudre hasta fenecer.
Es necesaria esta música de la historia,
para volver a nacer,
del ovario una orquesta:
flauta, contrabajo, violín
y toda la partitura sin escribir.
¡Oh verde viaje iluminado!
Pasión del niño recién nacido,
un expulsado libre al paraíso

XXII




Desgranada alba
que vienes a pedirme
agua,
desgranada alba,
que vienes a pedirme
simiente.
Florece en tiempo,
pero dame margen para la luz
para el cielo.
Son pocos materiales:
unas manos sordas,
carniceras
algo hirientes.
También
un poco de barro,
argamasa y agua.
Quizá,
salve la arquitectura,
pueda medirme en la noche
con los constructores
de las pirámides.
Es todo lo que tengo,
alba,
tú que en tu amanecer
construyes el mundo:
cuna de mi siembra