miércoles, 22 de julio de 2026

Color

 







He navegado entre la multiculturalidad de Travnik, atravesada por siglos de historia y conflictos.

La paz ahora inunda sus calles, anidada en las palabras hermosas de sus esquinas.

Todo conflicto parece haberse olvidado, dando paso a un crepúsculo sin guerra.

De la enfurecida ceguera de la batalla han surgido brotes coloridos; todos ellos, entrelazados, han unido a sus habitantes en un abrazo palpitante.

Contagiado por el cautivador sonido del lugar, me he desprendido de todo, abriendo el corazón a la diferencia enriquecedora de sus gentes.

Ahora poseo todos los colores del lugar, impregnados en mi piel, que, habiendo sido monocroma a mi llegada, deviene ahora un arcoíris multiplicado e infinito.

 

 Septiembre 2025. Travnik, Bosnia y Herzegovina

 

jueves, 16 de julio de 2026

Susurrando


Ella entró apenas susurrando. Una voz inofensiva. La paz parecía su principal bandera. Preguntó, al entrar, si podía hacerlo. La invité a pasar.

La casa, testigo de nuestro primer encuentro, mostró su hospitalidad y sonrió con alegría por su llegada. La cabeza de ella se agachó ligeramente al entrar, acaso por temor o por la prudencia necesaria; la de alguien que se sabe invitado, pero no dueño del lugar que visita por vez primera.

La casa se estremeció. Aquellos muros centenarios, de piedra y tierra, se movieron levemente, anunciando un pequeño terremoto. Afortunadamente, nada pasó.

Salvo que el corazón tembló con locura