Emergemos del todo terrestre, respirable y habitable de la tierra: nuestro planeta. Es el espacio condicionado de lo cultural y la educación incompleta que recibimos y hemos construido, en torno a nosotros mismos, el que cercena nuestra extensión como sujetos e individuos del todo. En detrimento de un lugar circunscrito y poblado de miedos a lo desconocido.
Cada vez me doy más cuenta que cuando emprendí mi viaje a Argentina, nunca me desplacé, aparté o abandoné mi hogar. Simplemente abrí los ojos a la totalidad de la que formamos parte.
Eso me tranquiliza profundamente, porque ahora reconozco que la casa, el refugio del hombre, se encuentra en todos los sitios y en todos los lugares de este bellísimo planeta. Al unísono.
Fuerte abrazo, querido Nachete 🥰😘
